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Qué se puede enviar a Paraguay y qué no cabe en la caja

22 de septiembre de 2026 7 min de lecturaEquipo Asuncena Express

Ropa, calzado, regalos y menaje: qué se puede enviar a Paraguay en una caja de 60x40x40 y qué artículos se quedan retenidos en aduana o ni suben al barco.

Casi todas las llamadas empiezan igual: «tengo la caja medio llena de ropa para mi hermana, pero no sé si esto lo puedo meter». Saber qué se puede enviar a Paraguay dentro de una caja familiar es la diferencia entre una entrega limpia en la puerta de casa y un paquete parado en aduana esperando un permiso que nadie sabía que hacía falta. Vamos por partes: lo que entra sin dramas, lo que depende de cómo lo prepares y lo que directamente no sube al contenedor.

Primero el volumen: qué cabe de verdad en 60 × 40 × 40

Antes de pensar en papeles, piensa en espacio. La caja mide 60 × 40 × 40 centímetros, es decir, unos 96 litros: más o menos una maleta grande y media de las que se facturan en el avión. Suena a mucho hasta que metes dos abrigos.

Como referencia, y contando que se doble con cabeza, en una caja suele entrar algo así:

  • Un armario entero de ropa de verano para dos o tres personas.
  • Tres o cuatro pares de zapatos más ropa de entretiempo.
  • Un juego de sábanas, toallas y una manta, con hueco para regalos pequeños.
  • Un abrigo grueso ocupa solo lo que ocupan cinco camisetas, así que vigila cuántos metes.

El truco de siempre: la ropa enrollada en vez de doblada gana bastante sitio, y los zapatos se rellenan por dentro con calcetines y ropa interior. Y otro aviso práctico: el volumen se acaba antes que la paciencia, pero el peso también cuenta. Si terminas con una caja que no puedes levantar tú solo, avísanos antes de que pasemos a recogerla y lo vemos.

Ropa y calzado: lo que mejor viaja

Es, con diferencia, lo que más mandan nuestros clientes y lo que menos problemas da. Ropa de adulto, de niño, calzado, ropa de cama, toallas, bolsos, cinturones. Nada de esto tiene misterio.

Dos recomendaciones que ahorran disgustos. La primera: manda la ropa limpia y completamente seca. Son unos sesenta días dentro de un contenedor que cruza el Atlántico y luego sube por tierra, con cambios de temperatura y humedad; una camiseta guardada con algo de humedad llega con olor o con manchas de moho. La segunda: si envías ropa nueva, quita el envoltorio de tienda y las bolsas de plástico individuales. No es obligatorio, pero una caja llena de prendas con etiqueta y precio puesto se parece mucho a una remesa para vender, y eso es justo lo que hace que un inspector la abra.

Regalos y menaje: pesa y se rompe más de lo que parece

El menaje entra perfectamente: vajilla, ollas, sartenes, cubiertos, tuppers, manteles, cafeteras. Lo que hay que trabajar es el embalaje, porque una caja de contenedor no viaja sola: viaja con otras encima.

  • Platos y vasos, de canto y nunca apilados en plano, cada uno con papel entre medias.
  • Lo frágil, en el centro de la caja, rodeado de ropa por los seis lados. Las paredes de cartón no protegen nada.
  • Ningún hueco vacío. Si la caja suena al agitarla, falta relleno: los movimientos son los que rompen.
  • Las sartenes y ollas, encajadas unas dentro de otras, aprovechando el interior para ropa.

En regalos, lo habitual son juguetes, libros, material escolar, bisutería, cosmética sin abrir o pequeños electrodomésticos. Ojo aquí con dos cosas que parecen inofensivas: los perfumes y colonias son alcohol y entran en la categoría de mercancía peligrosa para el transporte marítimo, y el chocolate o las velas se derriten con el calor de la travesía. Un bombón artesanal comprado con toda la ilusión llega convertido en una mancha.

Qué se puede enviar a Paraguay sin complicarse la vida

Resumido, la lista tranquila es esta:

  • Ropa y calzado, nuevos o usados, de cualquier edad.
  • Ropa de casa: sábanas, toallas, mantas, cortinas.
  • Menaje de cocina y vajilla bien embalados.
  • Juguetes, libros, material escolar, artículos de papelería.
  • Herramientas de mano sin motor ni combustible.
  • Bisutería, complementos, artículos de aseo sin abrir y sin alcohol.
  • Objetos personales y recuerdos de familia.

Todo esto son efectos personales sin fin comercial. Que la aduana paraguaya aplique o no impuestos o tasas al llegar depende de su criterio y de cada envío: eso va aparte del precio del transporte y lo abona el destinatario. Nosotros no cobramos por adelantado tributos que no sabemos si se van a aplicar, ni te vamos a dar un porcentaje inventado por teléfono.

Lo que se atasca en aduana

Aquí está el 90 % de los retrasos que vemos, y casi siempre por desconocimiento, no por mala fe. Son productos que en Paraguay no dependen solo de la aduana, sino de un organismo sanitario que tiene que autorizarlos:

  • Alimentos. Los productos alimenticios para consumo humano pasan por el INAN (Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición). Un paquete de embutido, unos quesos o unas conservas no son «un detalle»: son mercancía sujeta a control.
  • Productos de origen animal. Jamón, chorizo, quesos, embutidos y derivados los controla el SENACSA, con requisitos higiénico-sanitarios propios. Es de lo que más se retiene.
  • Plantas, semillas y productos vegetales. Los regula el SENAVE, que exige acreditación fitosanitaria de importación. Las semillas del huerto de la abuela no pasan.
  • Medicamentos. Su importación está regulada por DINAVISA y requiere autorización previa. Aunque sea para un familiar y con receta española, no lo metas en la caja sin consultarlo antes.
  • Aparatos con wifi, bluetooth o radio. La CONATEL homologa los equipos que usan el espectro radioeléctrico. Un móvil personal es una cosa; varios equipos nuevos iguales, otra muy distinta. Los drones, además, tocan a la DINAC.

Si lo que quieres mandar está en esta lista, no lo descartes todavía, pero pregúntanos antes de meterlo. En algunos casos hay forma; en otros, lo sensato es dejarlo en casa y que el dinero se gaste allí.

Lo que no sube al contenedor, punto

Hay artículos que ni siquiera llegan a la aduana porque las navieras no los aceptan en carga consolidada. Son mercancías peligrosas según la normativa marítima internacional y comparten contenedor con las cajas de otras familias:

  • Aerosoles y sprays de cualquier tipo.
  • Pinturas, disolventes, gasolina, alcohol de quemar.
  • Mecheros, cerillas, bombonas y cartuchos de gas.
  • Baterías de litio sueltas y powerbanks.
  • Lejía, salfumán y productos de limpieza corrosivos.
  • Armas, munición, réplicas y material pirotécnico.
  • Dinero en efectivo, joyas de valor y documentación original.

Esto no es burocracia: un aerosol reventado a 40 grados dentro de un contenedor cerrado estropea la caja de todo el mundo.

Las cantidades hablan más que el contenido

Un detalle que casi nadie tiene en cuenta. No es lo mismo mandar tres pares de zapatillas para tres sobrinos que veinte pares del mismo modelo en tallas correlativas. El primer envío es un regalo familiar; el segundo parece una importación comercial, y se trata como tal. Lo mismo con móviles, relojes o cosmética precintada.

Si de verdad estás enviando mercancía para vender, dilo desde el principio y lo planteamos como lo que es. Disfrazarlo de efectos personales solo sirve para que la caja se quede parada.

Y si la caja llega abierta

Puede pasar y no significa que falte nada. La aduana tiene potestad para abrir bultos e inspeccionarlos; cuando lo hace, la caja se vuelve a cerrar y sigue su camino. Por eso insistimos siempre en lo mismo, y es el consejo más útil de todo este artículo:

Haz una lista del contenido mientras llenas la caja. Una hoja con lo que metes, apuntado según lo metes, y una copia en el móvil del destinatario. No hace falta que sea un inventario notarial; con «12 camisetas, 3 pantalones, 2 pares de zapatos, 1 juego de sábanas» sobra. Esa lista sirve para tres cosas: para que quien recibe compruebe al firmar la entrega que está todo, para responder rápido si alguien pregunta qué hay dentro, y para que tú te acuerdes dentro de dos meses de qué pusiste.

Y si tienes una duda concreta con algo que quieres mandar, mándanos la foto y te decimos ese mismo día si va, si va con condiciones o si mejor no. Es gratis y es más rápido que buscarlo en internet.

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Te decimos el precio el mismo día. Desde Ibiza son 160 € por caja; desde Palma, Formentera y Menorca, 170 €.

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